El corredor del laberinto (2): Las pruebas, film 2015

«El corredor del laberinto: Las pruebas»

(Maze Runner: The Scorch Trials)

Wes Ball
USA 2015

 

Segunda entrega de esta saga (ver la primera). Ya he dicho montones de veces lo mal que me parece la detestable costumbre de dividir las sagas entre tres o cuatro películas. El tiempo que pasa entre una entrega y la otra hace que perdamos interés, así como lo difícil que resulta recordar las tramas.
Si además, como es el caso, esta segunda parte es totalmente olvidable, ya que de hecho no pasa nada y se limitan los personajes a huir de una casilla a la próxima que constituirá la siguiente película, la cosa tiene trazas de estafa.

EL CORREDOR DEL LABERINTO (The Maze Runner)

Absolutamente todo, film 2015

«Absolutamente todo«

(Absolutely Anything)

 

Terry Jones

Reino Unido 2015

 

v.o.s.

 

En clave de humor. Desde la galaxia más profunda unos alienígenas debaten sobre el futuro de la Tierra, entre destruir el planeta o salvarlo. Concederán a un terrícola poderes infinitos durante un tiempo para decidir si la raza humana merece sobrevivir.
 
Es indudable que Simon Pegg tiene una dotes claras para la comedia y se deja ver de forma agradable. Sin embargo, la historia es muy desigual: el planteamiento y peripecias son muy tópicas, la parte amorosa y la actuación de Kate Beckinsale son tan malas que parece mentira. Por otro lado, los deseos cumplidos y los efectos están bien. Y lo que de verdad está sorprendentemente bien conseguido es la personalidad del perro.
 

La película está dirigida por uno de los excomponentes del grupo Monty Python.

Soy el número cuatro, film 2011

«Soy el número cuatro» 
(I Am Number Four)
 
D.J. Caruso
USA 2011
 
Un pequeño grupo de extraterrestres con forma humana, pero con poderes se encuentra en la Tierra y debe esconderse de sus perseguidores, tambien extraterrestres, pero malos.
 
En principio tiene un aire de «Crepúsculo» que la equipara más al cine de fantasía, que al de ciencia ficción, pero en rigor su argumento es de ciencia ficción. También tiene mucho de cine juvenil de institutos, bien es una mezcla de todo ello. Esta entrega no es autoconclusiva y cabe esperar más.
 
A pesar de que el material es poco original, sí que es cierto que tiene muchos componentes para alargarse en el tiempo de las secuelas, de hecho, sería una serie de TV muy adecuada, y de satisfacer a un público dispuesto a las aventuras de chicos y chicas guapos y con problemas y además, superpoderes.
 
Basado en la novela de Pittachus Lore que forma parte de una serie de seis libros con el título global de «Los legados de Lorien».

Terminator Génesis, film 2015

«Terminator Génesis»

(Terminator Genisys)

Alan Taylor
USA 2015

 

Vuelta al universo Terminator en lo que yo creía una especie de remake de la primera de 1984, pero en realidad se trata de volver a un pasado que ya no es el mismo porque ha cambiado.

El argumento es algo confuso y es difícil de entender las líneas temporales, porque, por ejemplo, en el ¿2017 hay una Sara Connor viva y vieja? ¿el niño cuando el futuro ya ha cambiado debe de seguir esperando la amenaza de Génesis?

El problema de la película, más que el argumento son los intérpretes que no destacan: Emilia Clarke fuera de Juego de Tronos parece una versión descafeinada de Alicia Vikander, tanto Jason Clarke como John Connor o Jai Courtney como Kyle Reese son flojos, y Matt Smith (el último Doctor Who) lo he visto ahora en los carteles, porque no lo he distinguido en la película. Arnold está bien y cumple con su cometido de dar sentido a la cosa.

Entre unos actores muy poco resultones y unos efectos especiales que no son más que lo de siempre, nos queda un producto del montón y sin apenas atractivos.

 

Cortocircuito, film 1986

«Cortocircuito»  (Short Circuit)
John Badham
USA 1986
v.o.s.
Una fábrica de armamento está produciendo unos costosísimos robots letales que harán innecesaria la presencia de combatientes. Durante el festejo de presentación ante las autoridades, uno de los robots, el número 5, es alcanzado por un rayo que lo transforma prácticamente en un ser viviente (=Frankenstein). El número 5 se escapa y va a parar a manos de una simpática chica (Ally Scheedy) que lo ayudará en sus primeros pasos por conocer el mundo. Por supuesto los dueños del robot quieren recuperarlo y su diseñador un científico despistado (Steve Guttenberg) también, pero se enamorará de la chica.
Uno de los exponentes de ese cine de los años ochenta caracterizados por un optimismo un poco fuera de lugar impulsado por la era Reagan de infausto recuerdo, pero que dio pie a multitud de sagas que siguen dando rendimiento hoy en día.
En 1988 se hizo una secuela, Cortocircuito 2 y para 2017 está prevista otra, que no sé en qué se centrará.
Cuando se estrenó la película Wall-E (2008) me pareció de forma negativa que el robot estaba copiado de aquí.
a la izda. Nº 5 – a la dcha. Wall-E

Terminator 3: La rebelión de las máquinas, film 2003

«Terminator 3: La rebelión de las máquinas»

(Terminator 3: Rise of the Machines)

Jonathan Mostow
USA 2003

v.o.s.

Tercera entrega de la saga Terminator después de la segunda de 1991

John Connor ya es adulto y el mundo parece en paz después de haber destruido la amenaza en Terminator 2. Sin embargo, él sabe que es cuestión de tiempo que las cosas vuelvan a ser las mismas. Del futuro vuelve a venir una malvada androide (el T-X) que en este caso es una mujer y de tecnología ultraavanzada. También es enviado un Terminator modificado para ayudar (Arnold Schwarzenegger). Al final para darle alguna clase de giro a la historia acaba mal, pero con esperanza.

Dentro de la dinámica de este tipo de películas una nueva entrega «siempre» significa una acción más sofisticada y trepidante, en lugar de proponer líneas argumentales nuevas, personajes importantes, escenas personales, etc… Supeditarlo todo a la acción empobrece mucho la historia, porque las persecuciones acaban cansando y es difícil innovar. El cambio de robot a femenino es una buena opción, pero ya se terminan las opciones.

La historia podría centrarse más en el personaje de John Connor pero el primer problema es que no es atractivo, ni físicamente, ni como personaje. Viene a ser como Jesucristo y poco más. En cuanto al actor seleccionado es un fallo. Nick Stahl no tiene ninguna clase de carisma. Habían pensado darle el papel al niño de Terminator 2, Edward Furlong, que en ese momento ya era adulto, pero no fue posible por el problema que tenía con las drogas, aunque tampoco creo que hubiera mejorado el resultado.

El proyecto ya no lo dirige James Cameron, sino Jonathan Mostow que trata el material de forma respetuosa y correcta. Arnold no quería intervenir si no estaba detrás Cameron. El director le aconsejó que cogiera la porrada de dinero que le daban. A Sarah Connor (Linda Hamilton) no hace falta sacarla porque ya la han enterrado y todo. Por lo que no hay ninguna alegría en el casting y la aportación de la actriz Claire Danes como chica me parece insulsa.

Terminator 2: el juicio final, film 1991

«Terminator 2: el juicio final»

(Terminator 2: Judgment Day)

James Cameron
USA 1991

v.o.s.

Después del éxito de la primera de la serie era inevitable que se hiciera una continuación, aunque se tardó siete años. James Cameron vuelve a liderar su proyecto tanto en la dirección, como en el guion, ayudado por otro guionista.

Nos encontramos con una Sarah Connor (Linda Hamilton de nuevo) es una especie de cárcel manicomio. Han pasado unos años y su hijo John Connor es un adolescente problemático con unos padres de acogida. Ahora desde el futuro envían a un cyborg (el T-1000) más complejo que el Terminator que viene a ser como de mercurio, con lo que puede transformarse en lo que quiera y recomponerse tantas veces como sea necesario.

La resistencia también envía refuerzos, nada menos que un Terminator (Arnold Schwarzenegger) modificado por John en el futuro para que lo ayude. Este cambio de roles introducirá cierto sentido de humor en la serie, que según cómo se mantendrá en las siguientes.

Técnicamente la película es más ambiciosa y la producción más costosa. Quizá el elemento que falla es el de John Connor niño. El actor Edward Furlong sabe darle ese tono de chico malo perverso, pero cuando debe de mostrar su lado positivo es un poco falso.