«Terminator 3: La rebelión de las máquinas»
(Terminator 3: Rise of the Machines)
Jonathan Mostow
USA 2003
v.o.s.
Tercera entrega de la saga Terminator después de la segunda de 1991
John Connor ya es adulto y el mundo parece en paz después de haber destruido la amenaza en Terminator 2. Sin embargo, él sabe que es cuestión de tiempo que las cosas vuelvan a ser las mismas. Del futuro vuelve a venir una malvada androide (el T-X) que en este caso es una mujer y de tecnología ultraavanzada. También es enviado un Terminator modificado para ayudar (Arnold Schwarzenegger). Al final para darle alguna clase de giro a la historia acaba mal, pero con esperanza.
Dentro de la dinámica de este tipo de películas una nueva entrega «siempre» significa una acción más sofisticada y trepidante, en lugar de proponer líneas argumentales nuevas, personajes importantes, escenas personales, etc… Supeditarlo todo a la acción empobrece mucho la historia, porque las persecuciones acaban cansando y es difícil innovar. El cambio de robot a femenino es una buena opción, pero ya se terminan las opciones.
La historia podría centrarse más en el personaje de John Connor pero el primer problema es que no es atractivo, ni físicamente, ni como personaje. Viene a ser como Jesucristo y poco más. En cuanto al actor seleccionado es un fallo. Nick Stahl no tiene ninguna clase de carisma. Habían pensado darle el papel al niño de Terminator 2, Edward Furlong, que en ese momento ya era adulto, pero no fue posible por el problema que tenía con las drogas, aunque tampoco creo que hubiera mejorado el resultado.
El proyecto ya no lo dirige James Cameron, sino Jonathan Mostow que trata el material de forma respetuosa y correcta. Arnold no quería intervenir si no estaba detrás Cameron. El director le aconsejó que cogiera la porrada de dinero que le daban. A Sarah Connor (Linda Hamilton) no hace falta sacarla porque ya la han enterrado y todo. Por lo que no hay ninguna alegría en el casting y la aportación de la actriz Claire Danes como chica me parece insulsa.
