AEon Flux, film 2005

«AEon Flux»

Karyn Kusama
USA 2005

v.o.s.

Primero fue una serie de animación para televisión para la MTV del coreano Peter Chung en 1991. También hay un videojuego.
Estamos en 2415 en la ciudad amurallada de Bregna. La única ciudad que queda en la Tierra después de una gran epidemia el 2011. El lugar pacere idílico, pero esconde tensiones no resueltas entre el poder y sus habitantes. Aeon Flux (Charlize Theron) es una rebelde (los monicanos) de extraordinarias habilidades físicas a la par de su belleza.

Cuando empieza nos vemos inundados de diseño, vestuario (imposible), urbanismo, artes marciales, etc. con una estética muy de cómic.  La historia tiene toda la pinta de ser muy floja, pero a medida que avanza nos interesamos plenamente por lo que sucede.

Por alguna razón (diseño, heroína) me recuerda mucho a «Ultravioleta» pero es posterior, 2006. Y una espera encontrarse con Milla Jovovich, para quien parecen estar escritos estos papeles. Charlize Theron está bien, pero considerando que es -en teoría- mejor actriz, podría estar mejor. Me gusta todo el diseño.

AEon Flux de la serie animada

 

Cocoon, film 1985

«Cocoon»

Ron Howard
USA 1985

v.o.s.

De aquel cine de los ochenta, cuyo optimismo y candidez no deja de sorprenderme. Y de aquella remesa de actores que hemos perdido completamente de vista: los jóvenes, porque los viejos evidentemente están muertos a día de hoy.
En Florida, en una especie de resort/residencia de ancianos, tres abueletes se resisten a sucumbir al ambiente reinante de camino hacia la muerte y se escapan diariamente para bañarse en una piscina cubierta de una mansión desocupada. Mientras tanto, unos extraterrestres (buenos) han regresado a la Tierra para rescatar a varios de los suyos que hibernan en el fondo del mar desde tiempos de la Atlántida. Alquilan la mansión y van dejando en la piscina a sus amigos rescatados con lo que el agua adquiere propiedades extraordinarias.
Banda sonora de James Horner (1953-2015).
Comedia estimulante para ancianos. Hubo una secuela «Cocoon, el retorno» 1988.

Ex Machina, film 2015

«Ex Machina»

Alex Garland
Reino Unido, 2015

v.o.s.

Caleb (Domhnall Gleeson) es un programador brillante en una empresa de alta tecnología informática. Gana un concurso para pasar una semana con el excéntrico genio dueño de la compañía, Nathan (Oscar Isaac) en un remoto lugar donde tiene su laboratorio.
Nathan después de haber creado un sofisticado sistema de computación que lo ha hecho millonario está dedicado al desarrollo de inteligencia artificial. Ha invitado a Caleb para someter al «test de Turing» a Ava (Alicia Vikander), su último androide con IA. Necesita que lo haga un examinador externo. Caleb debe determinar si Ava responde como una máquina o tiene verdadera inteligencia.
Película de una sobriedad absoluta, con un mínimo de elementos: los necesarios. Sin concesiones a la espectacularidad o a la distracción. Se centra en su contenido y cada detalle está estudiado al máximo. Puede parecer algo lenta, pero se trata de un trabajo interesantísimo en el que se trastocan casi todos los tópicos sobre el tema. El trabajo de Alicia Vikander es excelente en un personaje complejo.
A mí me ha parecido como una revisitación del mito de Frankenstein, aunque eso no se mencione, ni se aluda nunca. El científico «loco», borracho (positiva y metafóricamente) ante la posibilidad de crear vida (mental) real y ser como un dios, es en esta ocasión presentado de forma poco usual. Nathan no está la mayor parte del tiempo trabajando en su laboratorio; lo vemos entrenando y bebiendo, lo que de alguna manera disfraza el arquetipo.
En cuanto a la «criatura» nos hemos acostumbrado a las tres leyes robóticas de Asimov, u otro cortafuegos de prevención frente a los androides inteligentes (los Nexus 6 de Blade Runner solo podrían vivir poco tiempo como medida de seguridad). Aquí volvemos a la situación de Frankenstein, pero en este caso la criatura no siente la necesidad de que su creador la quiera.
La complejidad de las reacciones tanto humanas como artificiales están expuestas de una forma inteligente y sin concesiones. Con un final realista.
A pesar de su minimalismo está llena de detalles simbólicos que siempre es atractivo explorar: el título basado en la frase latina «Deus Ex Machina», los nombres bíblicos de los personajes, el blue Book (el libro azul) por Ludwig Wittgenstein, el cuadro de Klimt de la hermana de Wittgenstein, el cuadro de Pollock, el test de Turing, la frase de Openheimer «me he convertido en al muerte, el destructor de mundos», etc.
Es una película atractiva, inteligente, que tiempo después de verla puede hacer pensar. Una de las más interesantes propuestas de la temporada.

El destino de Júpiter, film 2015

«El destino de Júpiter»  (Jupiter Ascending)

The Wachowski
USA 2015

3D
vista en 2 D

La historia es de los propios hermanos Wachowski y, según cómo se explicara hasta podría estar bien:
La Tierra en realidad no es más que un planeta donde unos seres de otros planetas genéticamente humanos (Prometheus) cultivan personas para ser cosechadas en su momento de saturación de población y con ellas hacer un elixir que alarga la vida. Júpiter Jones (Indiana Jones ???) es una chica emigrada con trabajos denigrantes, que como a una moderna Cenicienta le espera un destino fabuloso.
Sin embargo, todo ello está explicado de la peor manera:
Mila Kunis no es una buena actriz, por lo que no ayuda. Su personaje no tiene sentido: es una emigrante rusa en Estados Unidos desde que nació y como adulta, a pesar de ser muy guapa, lo único que puede hacer es limpiar wáters. Además los Wachowski no le hacen limpiar uno, ni dos. Sino montones, como si con un par de planos sobre el tema no bastaran (debe de ser algo freudiano).
El coprotagonista es Channing Tatum como Caine, una especie de mutante con conexiones licantrópicas lobunas. Como le han puesto una prótesis para parecer (no lo parece) más lobuno, está como irreconocible y raro. El pobre no podia cerrar la boca y casi ni hablar. Por otro lado, cuesta reconocerlo, no parece ni él.
También aparece muy desmerecido Sean Bean que en esta ocasión, afortunadamente, no muere. También interviene Eddie Redmayne que aquí pierde el Oscar que ha ganado con «La teoría del todo». Los demás del casting no merecen ni mención.
La historia de Júpiter Jones no hay por donde cojerla. La vida extratetreste de la familia Abrasax es un puro disparate. Viven en Júpiter (?) o en algún planeta desapacible, sin entorno, ni atmósfera, cuando podrían vivir donde quisieran. En unos palacios medievales futuristas entretenidos en sus luchas internas y después de haber vivido cuatro mil años, parecen tan tontos como los terrestres. Psicológicamente su progreso es cero.
Lo único que merece la pena es algunos aspectos de la dirección artística y la creación de gadgets. Pero incluso eso no está bien aprovechado: la lucha por la ciudad de Chicago (de noche) es demasiado larga,  y en general todo en la película es descompensado e irrritante.

Project Almanac, film 2014

«Project Almanac»
Dean Israelite
USA 2014

 

Un grupo de jóvenes de 17 años que aún van al instituto, con inquietudes científicas, construye una máquina del tiempo a partir de los estudios y planos de padre fallecido de uno de ellos.
La acción se mueve casi exclusivamente entre el entorno de los jóvenes, más atenta a sus sentimientos y psicología que en el de la propia historia. Todo nos es contado a través de la cámara de alguien de ellos que está grabando, lo cual es terriblemente pesado y mareante. Por no decir que es un recurso que una vez conocido solo denota pobreza de medios.
Finalmente la sensación, aparte de la molestia visual, es de un gran parecido argumental con «El efecto mariposa» (2004).

Las alucinantes aventuras de Bill y Ted, film 1989

«Las alucinantes aventuras de Bill y Ted»

(Bill & Ted Excellent Adventure)

Stephen Herek

USA 1989

v.o.s.

Típica película de los años ochenta (Regreso al futuro, 1=1985) de comedia de jóvenes con elementos futuristas.

Dos chicos con mentalidad adolescente que pretenden formar un grupo musical están a punto de suspender Historia, como sea que el futuro les reserva un destino memorable son visitados por alguien que los hará viajar por el tiempo para que puedan aprobar.

A pesar de que se trata de una comedia bastante floja y en momentos irritante la estupidez de los protagonistas, desprendía cierta vitalidad y optimismo. Aparecía, y ya se notaba su peso como futura estrella, Keanu Reeves.

Se hizo una segunda película y además hubo dos temporadas de una serie de animación, 1990-91, con las voces de los actores de la película.

Mad Max: Furia en la carretera, film 2015

«Mad Max: Furia en la carretera»  (Mad Max: Fury Road)

(Mad Max 4)

George Miller

Australia, 2015

3 D

vista en cine en 2 D

El propio George Miller (nacido en Australia en 1945) vuelve a retomar la saga de Mad Max después de la tercera en 1985. Han pasado treinta y seis años de la primera en 1979.

En un futuro posnuclear en el que parece que la sociedad ha vuelto socialmente a la Edad de Piedra, Mad Max es capturado para servir de «bolsa de sangre» a unos seres más cerca de los vampiros que de la raza humana. Una guerrera, Furiosa, pretende escapar de la ciudadela y es perseguida ferozmente por el grupo. Mad Max va con ellos.

Aunque el entorno de grupo da para bastante, éste queda solo insinuado (ya lo desarrollaran en la siguiente entrega «Wasteland» o será otro) y la trama se concentra en la acción. Dos horas de acción trepidante realizadas con las últimas tecnologías que tienen una eficacia absoluta.

También es importante la extraordinaria fotografía de John Seale (El paciente inglés), y escenarios distintos que le añade un plus de calidad visual. Me ha recordado visualmente bastante a un cómic, un poco como lo que fue «300».

Tom Hardy

Tom Hardy, un actor que me gusta especialmente, está perfecto en el papel. Por momentos temía que volvieran a taparle la cara durante toda la cinta, como en Batman, pero sólo es una media hora. A Charlize Theron me cuesta más creérmela. Una buena baza la del personaje de Nux (Nicholas Hoult).