Vuelta a los futuros distópicos que pueblan la mente del director Terry Gilliam, y a pesar de que normalmente me parecen estimulantes sus propuestas, no ha sido el caso.
A una especie de informático dedicado a la resolución de complejos problemas matemático-técnico-metafísicos, se le encarga la búsqueda de la pregunta primigenia ¿qué significa todo esto?
El problema no es el argumento, que podría estar bien. Sino que la película no tiene chispa, ni interesa y todo es innecesariamente confuso y poco atractivo. Lamentablemente Christoph Waltz no hace su mejor interpretación y hasta es posible que no sepa qué está haciendo.
Decididamente un Gilliam desorientado o poco motivado y lo único que destacaría positivamente es el vestuario, que casi por primera vez es tremendamente colorista y animado.
Austral 2014, 282 pág.
(edición transcripción del borrador original)
Las circunstancias de la creación de esta novela son ampliamente conocidas y dignas por sí solas de ser el argumento de una novela o película, como ya ha ocurrido, aunque no en obras significativas.
En el verano de 1816, aquel verano sin verano, debido a una erupción del volcán Tambora en Indonesia. Se encontraron en la Villa Diodati, en el Lago de Ginebra (Suiza), los poetas Byron y Shelley. Shelley estaba acompañado de la entonces su amante Mary Wollstonecraft Godwin, que con el tiempo se convertiría en su mujer, pero ya entonces se hacía llamar Mary Shelley. Las noches las llenaban explicándose cuentos de terror y se retaron a escritir uno. De unas historias que había oído Byron en los Balcanes, su médico John Polidori escribió un relato llamado «El vampiro» (1819) que fue el germén de todos los relatos posteriores. De la pluma de Mary salió Frankenstein, que también se convirtió en arquetípico.
En aquel momento Mary tenía tan solo dieciocho años, por lo que puede parecer precoz; pero ya llevaba a sus espaldas una sólida formación cultural debida a sus conocidos padres, así como, se había fugado al continente con el entonces casado Shelley y había sufrido la muerte de un bebé de ambos.
La obra tuvo un éxito inmediato, aunque también se vio sometida a cambios estructurales por decisión de los editores o del mercado. Prontamente se hicieron adaptaciones teatrales (la primera en Londres en 1823). Desde entonces, la obra no ha dejado de mutilarse o reelaborarse.
El relato original empieza con unas cartas escritas por un explorador inglés que capitanea un barco con destino Polo Norte, para realizar investigaciones científicas y descubrimientos. Localizan un hombre perdido entre los témpanos de hielo: Victor Frankenstein, que está persiguiendo a su criatura. Una vez rescatado, Victor le explica al capitán las razones de su búsqueda y toda su historia.
El que después será el Doctor Frankenstein es de nacionalidad suiza y de familia acomodada. Vive con sus padres, sus dos hermanos y una prima, Elizabeth, con la que cuando sea mayor espera casarse. La madre muere. Él marcha a estudiar a la Universidad. Allí despunta por su pericia científica y sin ningún trauma previo de pérdidas personales, finalmente crea a un ser que cobra vida, pero del que se siente inmediatamente ajeno y horrorizado.
» Una lluviosa tarde de noviembre conseguí por fin terminar mi hombre; con una ansiedad casi cercana a la angustia, coloqué a mi alrededor la maquinaria para la vida con la que iba a poder insuflar una chispa de existencia en aquella cosa exánime que estaba tendida a mis pies. Era ya la una de la madrugada, la lluvia tintineaba tristemente sobre los cristales de la ventana, y la vela casi se había consumido cuando, al resplandor mortecino de la luz, pude ver cómo se abrían los ojos amarillentos y turbios de la criatura. Respiró pesadamente y sus miembros se agitaron en una convulsión.
¿Cómo puedo explicar mi tristeza ante aquel desastre…? «
La criatura matará al hermano pequeño del Doctor. De este crimen se culpará a una criada muy querida. La vida del protagonista perderá el rumbo y caerá en enfermedades nerviosas. En una convalecencia, la familia pasa unos días en las montañas, allí en una excursión solitaria Victor vuelve a encontrar a su engrendo después de dos años. Éste le explica las terribles condiciones que se ha visto obligado a sufrir, ya que nadie tolera su deforme presencia y que su único deseo es vengarse del mundo y de su creador. Que su única redención vendría de que el Doctor le fabricara una compañera como él, con la que huiría del mundo. Frankenstein accede momentáneamente, pero después se desdice. Las muertes cercanas al protagonista siguen, hasta que decide perseguir a su creación a dónde sea para acabar con él.
Cabe decir que esta última parte: la de la persecución tiene una dimensión y una fuerza psicológica extraordinaria; ya que es evidente que el único amor que finalmente puede esperar y desear el monstruo es el de su creador y ver cómo le persigue, acaba siendo la única muestra de atención que puede esperar… y disfrutar.
Está escrita en primera persona. Al principio por unas cartas que el explorador le envía a su hermana. Después por la narración que Victor le hace al explorador, en la que se incluye la narración también en primera persona que la criatura le hace al Doctor.
En la novela hay una cantidad extraordinaria de descripciones sobre el paisaje, las montañas, el clima y los Alpes (la altura, las nieves perpetuas, los glaciares, la inmensidad), entre otros lugares. El gran interés por los Alpes se alargaría por más de un siglo (el último interesado fue quizá, Hemingway que también sucumbió en su juventud a este hechizo) No hay que olvidar que los Shelley y Byron estaban haciendo turismo en alquel momento y se sentían arrebatados por la fuerza de la naturaleza, que el Romanticismo conllevaba.
Lógicamente está escrita en 1818 y su estilo es el de la época, pero su lectura es obligada. Puede considerarse de aguna manera la primera novela de ciencia ficción.
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Detalles a remarcar:
– Victor crea la criatura por interés científico, no por ningún trauma previo.
– lo hace en una casa cerca de la universidad y no tiene ningún ayudante, ni existe ninguna confusión de cerebros
– la criatura no mata a ninguna niña cerca de un río, al contrario la salva
– para la creación de la posible compañera (segunda creación) no parece necesitar ni cadáveres, ni electricidad, ni rayos: es una creación química (¿?) y lo hace en una solitaria cabaña de las islas Orcadas.
– se señala la gran importancia del ambiente en el carácter de una persona: la criatura es mala porque la tratan mal. Si la trataran bien sería bueno (sin duda influencia del «Emilio» (1762) del preromántico Rousseau)
– La parte final con la persecución de la criatura por Victor a través del mundo y los hielos tiene una dimensión dramática de gran profundidad psicológica.
Notas
1) El impacto del Romanticismo es claro: bondad natural, la naturaleza, desconfianza en la ciencia, etc.
2) Otra lectura que puede hacerse, y no es desdeñable, es que «la criatura» aleja continuamente a Victor Frankenstein de cualquier clase de consumación amorosa. Y de una manera extremadamente clara cuando no puede consumar su matrimonio por culpa del monstruo. Lo que también puede leerse como los miedos al sexo de la propia, liberada pero con sentimientos de culpabilidad, Mary Shelley.
A veces cuando se mezclan dos géneros dispares: western y ciencia ficción, los dos salen perdiendo. Sucede un poco con esta película, pero no completamente.
En una especie de futuro distópico o postapocalíptico, el agua escasea y la vida es precaria. Un hombre vive en sus tierras yermas con su hijo y su hija. Su mujer está ingresada tetrapléjica. Malvive sin agua y su situación está al límite. Un joven vecino merodea por sus tierras y su hija. La historia está explicada en tres partes: el padre, el vecino y el hijo de catorce años.
Tiene una realización muy sobria que se basa en los caracteres presentados. Al principio puede parecer algo aburrida y lenta, pero después la historia va ganando peso y elementos de contraste dejando una sensación de densidad emocional y de relativa novedad.
Tiene ese tono de western crepuscular y biblico (la culpa y la venganza). Hay sensibilidad en la descripción de los personajes. Y finalmente un uso de la «carretilla con patas» (robot) bastante acertado. Sentimos por ella una compasión parecida a la de la mula muerta.
Vice (Vicio) es un complejo lúdico donde personas adineradas pueden realizar sus fantasías criminales. Las víctimas son androides.
Un policía de la ciudad colindante está convencido que más que liberar las pulsiones delictivas y acallarlas, lo que hace Vice es fomentarlas de forma exponencial, por lo que debe de ser clausurado. El incipiente descontrol de un robot es la chispa que disparará la trama.
En principio el argumento puede ser interesante. El problema es que la película está realizada con medios inferiores a los de un episodio de televisión y puede que todo el presupuesto fuera a parar a manos de Bruce Willis que hace una pequeña intervención.
Convencional, barata, poco imaginativa y finalmente absolutamente olvidable. Por no haber no hay ni vicio. Creo que ni se ha estrenado en cine.
Nota: argumento muy parecido a: «Almas de metal» (Westworld) dir. Michael Crichton, USA 1973
-novela de fantasía (con toques de ciencia ficción)-
Esta novela ganó el premio Philip K. Dick de 1984 y una fama considerable para el autor nacido en Buffalo, Nueva York en 1952. Considerada una obra de culto, dicen también que es una precursora del «steampunk», aunque ese detalle es discutible.
Empieza con un prólogo que transcurre en 1802, en el que se describen unas magias relacionadas con el Antiguo Egipto que abren una serie de agujeros en el tiempo. Después nos situamos en la actualidad, 1983, cuando un estudioso de los poetas ingleses románticos, Brendan Doyle, es requerido por un multimillonario por su especial conocimiento de la vida de Coleridge. El magnate conoce las puertas del tiempo y su intención es viajar a 1810 junto con un selecto grupo de personas que han pagado una cantidad desorbitada, para asistir a una conferencia del famoso poeta.
Una vez se realiza el viaje, ya nada resulta como estaba previsto. Doyle queda atrapado en el pasado donde debe sobrevivir a gran cantidad de calamidades y aventuras sin fin.
Quizá el que la obra esté tan bien ponderada por todo el mundo había generado en mí unas expectativas demasiado altas. La idea, la historia me parece muy buena. Tanto el viaje al pasado como la recreación de ciertas circunstancias de la vida de los poetas ingleses. Pero, no sé si debido en parte a la traducción, la trama es algo confusa.
Hay demasiada aventura explicada con exceso de detalle, mientras que las líneas maestras de la historia quedan en penumbra. Hay momentos descriptivos de gran belleza y también un inexplicable exceso de la frase «frunció el cejo/entrecejo» que debe de aparecer cómo mínimo unas doscientas veces.
A pesar de que no ha sido lo que esperaba, intentaré leer algo más del autor como «La fuerza de su mirada» o «En costas extrañas»
Tim Powers
Notas:
-Doyle = como homenaje a Sir Arthur Conan Doyle (=Sherlock Holmes) ?
-El inicio recuerda bastante a las dos primeras películas de «La momia» 1999-2001 Stephen Sommers, pero sólo al principio.
-Se ha hablado bastante de que la serie de TVE «El ministerio del tiempo» tiene connotaciones. Pero a mí no me lo parece. Salvo el viaje en el tiempo y de ese tipo hay muchísimos ejemplos.
«Memorias de un hombre invisible» (Memoirs of a invisible Man)
John Carpenter
USA 1992
El hombre invisible es un ejecutivo financiero (Chevy Chase) al que un accidente mientras visitaba una empresa de alta tecnología deja en estado de invisibilidad. A partir de ese momento, unos agentes descontrolados del gobierno intentan capturarlo para usos interesados.
Está explicada en primera persona tipo detective privado. Y aunque está dirigida por en ocasiones inspirado John Carpenter, aquí todo resulta convencional y poco atrayente. Podrían haber subrayado más los aspectos cómicos dado que cuentan con Chevy Chase, pero solo son pinceladas. La chica guapa es Daryl Hannah.
Al final lo único destacable y quizá el motivo por el que se hizo la película son los efectos especiales. Cómo vemos y no vemos al hombre invisible. Lo que sucede cuando come o cuando está empapado de lluvia. Que realmente estaban bien.
Relato corto, brevísimo: catorce págs. Publicado en 1959, del gran y al mismo tiempo controvertido autor estadounidense Robert A. Heinlein (1907-1988), que se enmarca dentro de la considerada Edad de Oro de la Ciencia Ficción.
A lo largo de diferentes fechas: 1970, 1963, 1985, 1993. Dos personajes se encuentran a través de varios viajes en el tiempo creando una paradoja temporal extremadamente singular y muy estimulante. Resulta extraordinario que en tan pocas páginas se puedan condensar tantas ideas y todas ellas extrañas y atractivas.
Precisamente no hace mucho se ha estrenado la película «Predestination» (2014) sobre este cuento. Se trata de una adaptación muy digna, en la que evidentemente se alargan situaciones que son muy breves en el texto.
Finalmente, apuntaría que en el relato escrito, al final, hay otra vuelta de tuerca a la historia. Imprescindible.