«Alien: Covenant»
Ridley Scott
USA 2017
Película número dos de la precuela de «Alien» (1979). Ya dije en la anterior «Prometheus» (2912) casi lo mismo que lo que puede decir sobre esta entrega.
Es decir, a pesar de la buena presentación fílmica y la apariencia de proyecto serio, a mí todo me parece disparatado, sobre todo viviendo de un peso pesado como Ridley Scott. No pienso ver nada más.
Puede ser que haya un público a quien le interese por encima de todo el diseño del Alien y ver lo que puede dar de sí ese exclusivo detalle, pero todo lo demás falla, incluso en el Alien. Señalemos unos cuántos detalles inverosímiles e inconcruentes:
- el alien (como cualquier bicho) ¿por qué ataca? = para comer o para huir. En la mayoría de ocasiones en que aparece, ni necesita huir y comer, no come, solo mata.
- si el sintético ingiere comida (lo vemos beber) = David y Walter: lo cual es un desperdicio de recursos de lo más tonto ¿cuando no hay comida, muere?
- cómo es posible que se aterrice en un planeta desconocido, aunque tenga aire respirable, y no se pongan las medidas mínimas para no exponerse a una contaminación desconocida (¿no hemos aprendido nada desde «La guerra de los mundos»?) ¿Es una cinta de fantasía? NO, ¿Es una cinta de los años cincuenta? Tampoco. Ridley ¡Por Dios!
- ¿cómo es posible que una tripulación destinada a una misión tan complicada sean tan poco profesionales e inexpertos?
- David/Walter se enamorará siempre de la comandante femenina
- Y por cierto, la de esta misión tiene muy poco carisma como actriz (cada ver, peor)
- Un tripulante recibe una transmisión lejana en su casco. La nave no la recibe= El casco tiene más potencia receptora que la nave.
- etc.
- Por favor que dejen de hacer PRECUELAS que parecen más modernas que las que supuestamente van detrás.

