El destino de Júpiter, film 2015

«El destino de Júpiter»  (Jupiter Ascending)

The Wachowski
USA 2015

3D
vista en 2 D

La historia es de los propios hermanos Wachowski y, según cómo se explicara hasta podría estar bien:
La Tierra en realidad no es más que un planeta donde unos seres de otros planetas genéticamente humanos (Prometheus) cultivan personas para ser cosechadas en su momento de saturación de población y con ellas hacer un elixir que alarga la vida. Júpiter Jones (Indiana Jones ???) es una chica emigrada con trabajos denigrantes, que como a una moderna Cenicienta le espera un destino fabuloso.
Sin embargo, todo ello está explicado de la peor manera:
Mila Kunis no es una buena actriz, por lo que no ayuda. Su personaje no tiene sentido: es una emigrante rusa en Estados Unidos desde que nació y como adulta, a pesar de ser muy guapa, lo único que puede hacer es limpiar wáters. Además los Wachowski no le hacen limpiar uno, ni dos. Sino montones, como si con un par de planos sobre el tema no bastaran (debe de ser algo freudiano).
El coprotagonista es Channing Tatum como Caine, una especie de mutante con conexiones licantrópicas lobunas. Como le han puesto una prótesis para parecer (no lo parece) más lobuno, está como irreconocible y raro. El pobre no podia cerrar la boca y casi ni hablar. Por otro lado, cuesta reconocerlo, no parece ni él.
También aparece muy desmerecido Sean Bean que en esta ocasión, afortunadamente, no muere. También interviene Eddie Redmayne que aquí pierde el Oscar que ha ganado con «La teoría del todo». Los demás del casting no merecen ni mención.
La historia de Júpiter Jones no hay por donde cojerla. La vida extratetreste de la familia Abrasax es un puro disparate. Viven en Júpiter (?) o en algún planeta desapacible, sin entorno, ni atmósfera, cuando podrían vivir donde quisieran. En unos palacios medievales futuristas entretenidos en sus luchas internas y después de haber vivido cuatro mil años, parecen tan tontos como los terrestres. Psicológicamente su progreso es cero.
Lo único que merece la pena es algunos aspectos de la dirección artística y la creación de gadgets. Pero incluso eso no está bien aprovechado: la lucha por la ciudad de Chicago (de noche) es demasiado larga,  y en general todo en la película es descompensado e irrritante.

Matrix, film 1999

«Matrix» (The Matrix)

Andy y Larry Wachowski

USA, 1999

Acabo de volverla a ver: dos veces. Pero aun así me cuesta hacer un comentario que por fuerza será superficial. Para hablar de “Matrix” hace falta un libro y no exagero. Son tantas las connotaciones cinematográficas, argumentales, visuales y filosóficas, que todo lo que pueda decir será una reducción.

Después de diez años la película se mantiene perfectamente. Es tan afortunada la elección de un futuro residente en un pasado recreado [i] que no pasa de moda. Las escenas de acción son perfectas y muchas de ellas inolvidables;  la del principio de la película con Trinity, la entrada en el vestíbulo para rescatar a Morpheus,  el helicóptero que se estrella, el entrenamiento Morpheus-Neo, etc.  La elección de interprétes; con un inteligente balance en la distribución de la importancia de cada uno de ellos: Keanu Reeves como Neo, Carrie-Ann Moss como Trinity,  Laurence Fishburne como Morpheus y no menos importante el contrapeso de Joe Pantoliano como Cypher, con la escena del filete para la antología (filosófica). También de gran importancia: el vestuario,  la música, la fotografía [ii], el ritmo… La planificación de planos que recuerdan a un cómic o sencillamente plano por plano el storyboard.

Cuando vi la película por primera vez en 1999, me quedé y se quedó el público en general boquiabierto por el uso de nuevas técnicas de imagen muy efectivas, de separación movimiento y tiempo y otras, que quizás sólo se habían visto en videoclips musicales, y que desde entonces no han sido superadas y mantienen su frescura. Así como toda la estructura y planificación de cada escena, fotograma a fotograma, donde todo está cuidado al milímetro y nada está dejado al azar.

En cuanto al argumento, a mí me parece sensacional. Creo que no había visto nada parecido, salvo una  ligera semejanza con “Dark City” (1998), de la cual precisamente se aprovecharon algunos decorados para “Matrix”. La historia puede simplificarse al máximo o extraer de ella connotaciones infinitas y todas ellas interesantes. Quizás lo que menos me convence es el aspecto mesiánico de oráculos y elegidos, pero bueno. En cuanto a los Matrix 2 y 3, una decepción, así como todo el poco cine posterior de los Wachowki, no sé si el hecho que Larry se haya convertido en Lana tiene algo que ver, pero parece que se les ha secado la inspiración. Una lástima.

[i]  En general recrear el futuro en escenarios del presente o del pasado, suele ser una artimaña para ahorrarse el diseño de nuevos objetos o simplemente pensar en cómo podrían ser.  Pongamos que a Matrix se le tolera gracias a las innovaciones visuales que hace en otros sentidos.

[ii] A mí personalmente me molesta un poco esa tonalidad verde en las escenas de dentro de Matrix, pero entiendo que es para subrayar más que estás dentro; como el verde las letras del monitor de Neo.