«Independence Day»
Roland Emmerich
USA 1996
En esta película se reúnen aquello que hace del cine de Hollywood lo mejor y lo peor. El director Roland Emmerich ya ha demostrado que sabe lidiar con estos proyectos mastodónticos de desastres.
Aunque no lo digan por ningún sitio «Independence Day» viene a ser un remake, puesta al día u homenaje de «La guerra de los mundos» con en este caso, final metafórico.
A pesar de su elevado coste fue enormemente rentable, por lo que amenazan con otra parte Independence Day 2 para el 2016 (?). Aunque IMDb no dice nada.
El argumento es como sigue: En vísperas del día de la Indepedencia de Estados Unidos, el cuatro de julio, un gran número de naves extraterrestres de tamaño gigantesco se colocan estratégicamente en puntos clave de todo el mundo. Después empiezan a destruirlo todo. Mientras tanto, vamos conociendo a toda una serie de personas de diferente condición, a las que seguiremos durante toda la invasión.
Con un gran sentido del espectáculo, las destrucciones de edificios icónicos, buena fotografía y montaje, tenemos un film espectacular. Ahora bien, los personajes y las situaciones que ilustran las diferentes visicitudes personales son de lo más simple y manido que se pueda imaginar, hasta un punto insultante.
-El carácter chulesco del personaje de Will Smith en general y en particular: dándole patadas al extraterrestre por el desierto. Para satisfacer el ansia patriotera.
-En una autocaravana, la familia del fumigador/expiloto borracho, viendo todo el rato la tele, incluso antes de que lleguen los invasores.
-Casi toda la primera parte no paramos de ver programas de televisión sobre lo que pasa en el mundo. Bastante barato. Pero además, en malas condiciones por interferencias.
-La gente discute de cosas estúpidas antes de que lleguen los extraterrestres, cuando han llegado, siguen discutiendo de cosas estúpidas.
-Un antenista (Jeff Goldblum) es el único en la Tierra capaz de descifrar un código secreto.
-Después el antenista junto a su padre: ambos judíos y estadounidenses (los únicos capaces de salvar el mundo) hacen un montón de kilómetros para hablar con el presidente de Estados Unidos, del que la exmujer del antenista es su secretaria. Una vez está delante suyo empiezan a discutir y amenaza con irse sin hablar con él ????.
(Notas para un tópico generalizado y profundamente irritante: una persona quiere decirle algo a otra, algo sumamente importante y cuando puede hacerlo se ponen a discutir y según cómo no se lo dice).
Lo único que es de agradecer es Bill Pullman como presidente y que el niño que sale no sea insoportable, como habitualmente suele pasar.
Digamos que «Mars Attacks» de Tim Burton y curiosamente del mismo año 1996 cuenta lo mismo con más inteligencia y buen humor.