El hombre bicentenario, film 1999

«El hombre bicentenario»

(Bicentennial Man)

Chris Columbus

USA 1999

v.o.s.

historia de: Isaac Asimov

En un próximo futuro una familia de clase media alta compra un robot androide doméstico al que llamarán Andrew. A pesar de que cumple con sus tareas a la perfección, su presencia causa cierto malestar en algunos miembros de la familia. El tiempo pasa y pronto el robot da muestras de cierta singularidad creativa y de iniciativas, que corresponden a algún defecto de fabricación que su actual dueño (Sam Neill) no está dispuesto a subsanar. Los años pasan y los miembros de la familia van muriendo quedando sus descendientes. El robot Andrew ha prosperado mucho con sus habilidades y se enfrenta a diferentes retos.

la película tiene una excelente producción con unos paisajes urbanos futuros bastante bonitos. Así como una labor de maquillaje elogiable. En cuanto a la historia, resulta larga y algunos parámetros innecesarios o poco atractivos, como el deseo del robot en convertirse en humano a toda costa.

Aunque el malogrado actor Robin Williams hace una buena interpretación, a mí no me gusta. No me gusta el actor. Además la química con la protagonista Embeth Davidtz es nula completamente, lo que les resta intensidad de la historia. Por otro lado, para ser una película de robots, prácticamente sólo salen dos: Andrew y Galatea.

Dormir al sol, film 2010

«Dormir al sol»

Alejandro Chomski

Argentina 2010

Película basada en la novela de Adolfo Bioy Casares del mismo título y fechada en 1973.

En Buenos Aires en un barrio «sin esquinas» viven Lucio y su esposa Diana una existencia apacible pero angustiada. Diana no puede tener hijos y su mente bordea la depresión y el desquiciamiento. Diana piensa en comprar un perro adiestrado de una escuela de perros de un doctor amigo suyo, pero no se decide. El doctor sugiere al marido que Diana debe de ingresar en un frenopático para curarse si no quiere que empeore. La estancia en la clínica inquieta al marido ya que no le dejan ver a su mujer. Finalmente ella regresa curada a casa, pero pronto es evidente que no se trata de la misma persona.

Narrada de una manera casi onírica, con una presencia importante de los perros en todos los significados de la historia. Puede verse como la traslación de la novela al cine, más que como una película interesante en sí misma, aunque no hay que negarle el sentido del misterio y el patetismo, o la interpretación del actor Luís Machín como Lucio, en un desolado paisaje porteño perdido del tiempo.

After the Dark, film 2013

«After the Dark»

(The Philosophers)

John Huddles

USA 2013

Cómo no conocía nada de esta película, he mirado las críticas, siendo casi todas de tipo negativo. A prácticamente nadie le ha gustado. Sin embargo, me he arriesgado y seguramente debido a todas esas malas críticas, la cinta me ha gustado considerablemente. Claro que, también me gusta la filosofía.

En un colegio internacional de Yakarta (recurso para darle un entorno exótico), un grupo de estudiantes estadounidenses de final de bachillerato y a punto de entrar en la universidad, son sometidos por su profesor de filosofía a un ejercicio final: un juego mental en el que deberán usar sus estrategias y habilidades en cuanto a elecciones y decisiones.

El juego consiste en imaginar el fin del mundo y de una clase de veinte alumnos saber cuáles deben entrar en un refugio antinuclear para salvarse. Se sortean identidades que determinarán la situación de cada alumno. El experimento se repite tres veces con diferente resultado.

El problema de la película es que en todo momento el espectador supone que el fin del mundo SERÁ REAL, espera que la historia de un giro y se convierta en ciencia ficción clásica y eso no sucede. Se trata de una especulación mental, que utiliza, para hacerlo interesante, escenarios reales de lo que está contando.

En ningún momento salimos de los experiementos mentales que atañen más a nuestro comportamiento y decisiones personales egoístas, que de verdadero fin del mundo. Es por ello, que el final que deja a muchos insatisfechos es plenamente adecuado.

En cuanto al final-final, el del profesor, que puede crear confusión, sobretodo si no te gusta la película, se trata también de tres posibilidades, tres alternativas de lo que podría pasar. El libre albedrío del profesor decidirá cuál elegir.

Está interpretada por una colección de jóvenes no conocidos que no me molestan especialmente. La chica es Sophie Lowe y el profesor es James D’Arcy que le da un tono patético a su personaje que me gusta.

La fuga de Logan, film 1976

«La fuga de Logan»

(Logan’s Run)

Michael Anderson

USA 1976

v.o.s.

En el siglo XXIII lo que queda de la raza humana vive encerrada bajo cúpulas que albergan una ciudad mecanizada en la que no es necesario el trabajo. No existe la familia y las personas se entregan a la diversión y al placer, pero sólo pueden vivir hasta los treinta años. Un sólido ejercito de guardianes=Sandmen controla que nadie escape de su destino.

Logan (Michael York) y Francis (Richard Jordan) son unos convencidos Sandmen, pero Logan conoce a una chica que forma parte de un grupo que cree que se puede escapar y al mismo tiempo recibe la orden de investigar de que se trata. Cuando se enamora, su lealtades empiezan a fallar.

En cuanto a la historia, vista hoy, resulta muy sospechoso el extremado y desorbitado interés que tiene Francis por encontrar a su compañero.

Esta película supuso una novedad ambiciosa y brillante en el momento de su estreno. Hay que tener en cuenta que fue un año antes de «La guerra de las Galaxias». Sin embargo, el tiempo ha hecho estragos con ella: tanto en el diseño de escenarios, en los que predominan las maquetas apenas disimuladas, como los elementos de decoración: las plantas en macetas como si estuvieran en el vestíbulo de un hotel. El argumento resulta muy esquemático y doctrinario.

Se hizo una serie de televisión y ahora parece que hay una nueva producción en curso. Supongo que puede actualizarse.

Señales, film 2002

«Señales»

(Signs)

M. Night Shyamalan

USA 2002

v.o.s.

En una zona agrícola de Pennsylvania vive en una casa aislada rodeada en un gran maizal, Graham Hess (Mel Gibson), antiguo pastor protestante que ha perdido la fe desde la muerte de su mujer en un accidente. Junto a él están su hermano Merrill (Joaquin Phoenix), un hijo y una hija pequeños.

Empiezan a suceder cosas extrañas en la zona, que después comprueban seceden en todas las partes del mundo. Los extraterrestres planean invadir la Tierra.

Hay una cierta similitud con el tema clásico de «La guerra de los mundos», pero desde la perspectiva del famoso director M. Night Shymalan, que creo no decepciona en cuanto a lo que esperamos de él. Hay un componente religioso importante y también pinceladas de humor.

Tanto el acercamiento a esta familia en concreto, prácticamente nuestra única perspectiva del hecho de la invasión, como el tratamiento de los personajes y la elección de cada uno de ellos es muy acertada. Mel Gibson a mí me crea cierta animadversión, pero lo hace bien. Los niños podrían resultar cargantes, pero el director sabe administrarlo. En cuanto al personaje del hermano y la elección de Joaquin Phoenix es un acierto total. Algo que hace que la balanza se incline totalmente por el lado positivo.

Hay una creación de atmósfera, una dosificación del suspense, unos secundarios: la polícia, o el vecino (que es propio Night), una fotografía, unos planos… que logran plenamente su objetivo.

El marciano, Andy Weir

«El marciano»  (The Martian, 2011/2014)

Andy Weir

Ed. Nova 2014, 407 pág.

 

En un inmediato futuro, una misión tripulada a Marte de la Nasa,  se ve interrumpida por una violenta tormenta. Los tripulantes vuelven a la nave y despegan dejando a un compañero al que creen muerto. Pero no lo está y el libro sirve para explicar su supervivencia en condiciones extremas en el planeta rojo, así como las gestiones para su rescate.
El autor Andy Weir es ingeniero y siente gran pasión por la ciencia y la ciencia ficción. Este su primer libro lo autopublicó y después vino el éxito y la publicación en una gran editorial, así como la fama extra de que el texto se lleve a la pantalla, nada menos que por Ridley Scott. En este momento aún pendiente de estreno.
La historia está explicada en su mayor parte como un diario que escribe el protagonista. Salpicado por acciones paralelas de lo que hacen en la Nasa o la vida de sus compañeros en la nave de regreso, pero principalmente se dedica a detallarnos de una manera exhaustiva todo lo que tiene que hacer en Marte para sobrevivir. Todo ello, lamentablemente ,viene a ser como una colección interminable de casos de «bricolaje o mecánica popular» que tiene sus adeptos, pero literariamente es un poco pesado y a larga aburrido.
Por otro lado, la personalidad del protagonista,  Mark Watney, es una americanada irredenta. Ni un momento de flaqueza, optimismo a raudales… finalmente poco creíble, así como la reacción también en plan séptimo de caballería de todos los demás: la Nasa o la tripulación. Pongamos a todo el mundo mundial y sus recursos para rescatarlo, que ya se sabe que los USA no dejan nunca ningún combatiente en la retarguardia. ¡Qué más quisieran que eso fuera verdad!
La novela se anuncia diciendo que tiene un final «sorprendente» y hacen mal. Porque yo no pude esperar y lo leí antes de terminarla. Y no me pareció para nada sorprendente. Para nada. Por lo que después seguir con la lectura se me hacía fatigoso. Mientras la lees te engancha, pero si la dejas cuesta volver a ella.
Me he quedado con una pregunta: si ya se sabe que en Marte hay tormentas de extrema virulencia ¿una misión no tendría que estar cubierta de esa posibilidad y no abandonar el planeta por ello y volver con las manos vacías?
En conjunto no me ha gustado, aunque puede salir una buena película. Ya veremos.

Quizás lo mejor del libro es su presentación a cargo de Miquel Barceló en la que por cierto habla más de George R.R. Martin que de Andy Weir.

 

Estación Espacial 76, film 2014

«Estación Espacial 76»  (Space Station 76)

Jack Plotnik

USA 2014

v.o.s.

Si ves el trailer, la película parece de ciencia ficción y una comedia, pero no es casi ninguna de las dos cosas. Esta indefinición acaba perjudicándola.

En una estación espacial pensada en los años cincuenta o sesenta y ambientada en los setenta. ¡Qué lío! Se encuentran una serie de personas, de parejas, de familias, que hacen labores de mantenimiento por un tiempo determinado y que están como atrapadas: en la nave y en sus vidas.

El planteamiento parece de comedia, y de hecho en muchas ocasiones ríes, pero subyace una línea de drama soterrado, de esquemas de vida hipócrita, típica de la época, que la convierte finalmente en un casi drama.

Aparecen actores como: Patrick Wilson, Liv Tyler, etc.