« El planeta de los simios » (Planet of the Apes)
Franklin J. Schaffner
USA 1968
v.o.s
1968 fue un año memorable para la ciencia ficción: «El planeta de los simios» y «2001 Una odisea del espacio». Son dos películas muy distintas y muy innovadoras.
«El planeta de los simios» dio paso a una serie de secuelas y últimamente precuelas, así como una serie televisiva y un remake que no han hecho más que diluir el positivo impacto y sorpresa que supuso la contemplación de la primera, desde luego la única e inimitable.

Basada en una novela del escritor francés Pierre Boulle: Una nave terrestre viaja a la velocidad de la luz, en un viaje en el tiempo, en busca de un destino impreciso en el universo. Aterrizan en un planeta desconocido en el que el orden está cambiado: unos simios evolucionados mandan y los hombres son tratados como bestias. De los cuatro tripulantes sólo acaba sobreviviendo Taylor que finalmente y en una memorable escena final descubre la realidad.
La película tiene como dos partes: la primera con la nave espacial, el amerizaje y el viaje en busca lugares habitables, que podría parecer Marte o algún lugar similar que tenga oxígeno. Una parte que es absolutamente ciencia ficción tipo del espacio. Después una segunda parte que es más género de aventuras en la que se encuentran con los simios y toda la relación con ellos.
Salvo por el detalle de que Taylor=Charlton Heston se esté fumando un puro en la nave mientras nos habla, me gusta especialmente la primera parte por su gran sobriedad visual. La interesante música de Jerry Goldsmith es muy importante, en lo que fue la primera banda sonora atonal.
Taylor se encuentra en un mundo en el que los simios han evolucionado. Con una labor de maquillaje impresionante, cuyo responsable principal fue John Chamber, y en lo que se gastaron gran parte del presupuesto. Vista hoy en día aguanta perfectamente y las máscaras son perfectas, considerando que todo era manual.
La historia aprovecha para poner de manifiesto nuestras debilidades como civilización, y la crueldad de nuestro comportamiento hacia otros animales que consideramos no humanos. Lo cual me recuerda a los planteamientos de la novela «Los viajes de Gulliver» (1726) de Jonathan Swift, cuyo protagonista viaja a diferentes mundos en los que el orden está trastocado y pone en evidencia la absurdidad e incogruencia de lo que creemos es la civilización.
Hay una frase que ha pasado al la historia del cine y es la primera que Taylor puede pronunciar delante de los simios (frase puesto 66 de 100 del AFI):
«Take your stinking paws off me, you dammed dirty ape » (¡Quítame tus apestosas garras de encima, maldito y asqueroso simio!)
A destacar la portentosa escena final, con el impacto que supone no saber nada de ella y verla por primera vez (que no reproduciré aquí por respeto), y es importante destacar que había tres finales posibles, de los que Charlton Heston eligió el que se usó.


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«Alien, el octavo pasajero» 

«Chronicle»