Melancolía, film 2011

«Melancolía«

(Melancholia)

Lars von Trier

Dinamarca, 2011

Me ha gustado mucho, y si bien, la película se presta a multitud de comentarios, creo que es una propuesta tan abierta, que me parece reductivo explicar que me sugiere.

Por un momento las imágenes iniciales y la música de Tristan e Isolda de Wagner me han descolocado y no sabía si estaba ante algo muy trascendente o muy pretencioso. Me decanto por lo sublime, ya que al fin y al cabo me gustan esos cuadros tan hipnóticos.

Es una suerte que ella sea Kirsten Dunst, ya que si nos tenemos que perder durante tanto rato en un rostro o en un cuerpo, que sea de de ella, que nos transporta al limbo espiritual. Como contrapunto su hermana es Charlotte Gainsbourg que nos aporta credibilidad. Curiosamente me ha agradado mucho Keifer Sutherland y en general todos.

Me ha gustado porque por lo menos es una propuesta absolutamente diferente, bella, sugestiva, inteligente y hace pensar. Por supuesto, a destacar el fabuloso final.

8-3-2012   ( !! se explica el argumento )

Decía que me parecía la película tan abierta que casi no es adecuado reducirla a unas explicaciones, pero, somos tan propensos a explicar el mundo, a la narratología, que he configurado una historia con ella, sin que sea «la historia», sólo un punto de vista y lo hago porque ahora lo pienso y mañana se desvanecerá y no lo recordaré y pensaré ¿qué me sugirió?.

Dejando a un lado, sólo a un lado, el cine de Lars von Trier, con el que la película está conectada, en la minuciosa descripción de la felicidad imposible a través del paradigma de la felicidad que puede ser una boda, que también es el microscopio ideal para el microcosmos de la existencia, que es la familia. Y también dejando a un lado el que el director esté pasando por una depresión. La película para mí, teniendo en cuenta todo ello e intentando también partir de cero y tejiendo una historia y que además explica todos y cada uno de los planos…

Hay dos partes. Una con el nombre de Justine (Kirsten) y la otra con el nombre de Claire (Charlotte). Las dos hermanas. Cada parte se focaliza en una de ellas. Justine es más ocura (Justine de Sade * ¿?) y Claire más clara, menos complicada. La primera parte, también es el microcosmos y la segunda el macrocosmos. La primera parte, realista. La segunda, metafórica. Nosotros en nosotros y nosotros y el universo.

En la primera parte asistimos a la boda de Justine. Todo es perfecto. Los preparativos, el lugar, el amor de su hermana y su familia, el novio. Justine intenta ser feliz, no se le pide nada más. Pero está deprimida y le resulta imposible fingir. Ya la escena de la limusina ejemplifica ese hacer nuestro desmesurado, desenacajado de las posibilidades reales de la cosas. La celebración pone de manifiesto las contradicciones del micromundo familiar con los padres separados y la madre amargada. Los parientes distantes, como extraños. El mundo del trabajo representado en su jefe que ha sido invitado a la boda y que espera que ese día trabaje creando un nuevo y sorprendente eslogan para una campaña de publicidad. Cuando se espera que alguien sea tan definitivamente feliz es cuando es más difícil serlo. A Justine le resulta sencillo romper con su trabajo ya que éste se presenta de forma insistente, presionando y asfixando. Con su marido es más complicado, ya que se acaba de casar, así que debe de reconocer que se acaba de equivocar, aunque el chico es de lo más encantador, si bien, también algo indeciso y apocado. A Justine en el fondo le hubiera gustado que cuando ella se aleja, el la siguiera, aunque la molestase, como hace el compañero de trabajo por indicación del jefe y al que recompensa haciéndole el amor en lugar de su esposo, que se queda en la habitación por una cortesía demasiado cortés, demasiado exasperante.

Los animales suelen darse cuenta de los cambios amenazantes, pero no creo que lo hagan porque tengan un sentido especial, sino porque están muy pendientes. Los animales incluso cuando están más tranquilos, siempre están al borde del temor. Todo lo que sale de su rutina los lleva a la inquietud extrema, siempre están al borde del sufrimiento y por ello son tan conmovedores. Se dan cuenta de todo, porque están muy pendientes. Algunas personas deprimidas reaccionan de la misma forma. Son extremadamente sensibles a las amenazas del entorno, sean reales o presentidas. Las viven de forma constante y no pueden aparcarlas como hacen los animales, por lo que acaban enfermando psicológicamente. En esa alerta constante, comparten con los animales la sensación de los cambios más sutiles que se producen alrededor. En esa identificación, Justine orina al aire libre como un animal y se encolerizá con el caballo cuando parece más sensible que ella, que presienta más que ella, o que le recuerde aquello que por un momento había olvidado, al no querer traspasar el puente. 

Justine en la primera parte está deprimida de forma irremediable por lo que sea, y además intuye el desastre externo. Cuando llega a la fiesta se interesa por el nombre de una estrella roja, apenas visible. Está inquieta, deambula y después entrará en una atonía total hasta que el desenlace se presenta como inevitable y será la única que estará preparada para aceptarlo, ofreciéndose en la noche, como en un rito pagano, como una rendición, desnuda en una roca al planeta (astro errante) que viene hacia nosotros sin misericordia, porque no la merecemos y le somos indiferentes.

Aparte de Justine, que representa el subconsciente, lo oscuro, lo melancólico, tenemos al marido de su hermana John (Keifer) que representa la razón, la integración, la responsabilidad, la seguridad… todo ello de forma positiva, que conoce el futuro de forma científica y sabe lo que pasará, que es que no debe pasar nada, pero que por si acaso vamos a guardar en el establo unas cosillas necesarias y que es el primero en sucumbir, en no soportar la realidad y venirse abajo y suicidarse a escondidas sin el consuelo o el reproche de nadie. Ha fracasado.

Y finalmente Charlotte que es el sentimiento, el amor sincero por los demás, la preocupación por su bienestar y su futuro, la madre universal, que se deja convencer para estar tranquila, aunque algo le diga que quizá no hay solución y se aterroriza al comprobar lo que sucede e intenta escapar y ayudar y finalmente se resigna, porque no puede hacer nada más.

Y el planeta Tierra con toda su singularidad y trascendencia para nosotros, los únicos habitantes de nuestro Cosmos conocido, que en definitiva no ha perdido su órbita, como diciendo que no ha perdido su sentido, colisiona con un astro errante, descontrolado llamado Melancolía.

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* Justine por Sade o por Durrell, que no creo, pero incluyo unos versos de Cavafis que con los que Durrell acaba el libro:

¿ No comprendes 

que al arruinar tu vida entera

en ese sitio, la has malogrado

en cualquier parte de este mundo ?

***

Cuando de pronto, a medianoche, oigas

pasar el tropel invisible, las voces cristalinas, 

la música embriagadora de sus coros,

sabrás que la Fortuna te abandona,

que la esperanza

cae, que toda una vida de deseos

se deshace en humo…

El origen del planeta de los simios, film 2011

«El origen del planeta de los simios«

(Rise of the Planet of Apes)

Rupert Wyatt

USA, 2011

Si bien, en la historia no hay nada sorprendente y todo resulta previsible, también es verdad que hay muchísimo cariño al hacer el argumento y la película. De homenaje a la primera de la saga y por cuidar todos los detalles.

Todo lo relacionado con los simios, en cuanto a historia, interpretación, evolución, diferentes caracteres, convivencia entre ellos, etc. es sencillamente genial. Me ha gustado muchísimo.

Estaría bien que le dieran el Oscar al simio César/es decir, al señor que presta su fisonomía para la digitalización posterior: Andy Serkis, que también hizo lo mismo para el Gollum.

In Time, film 2011

«In Time«

Andrew Niccol

USA, 2011

El tiempo es oro, el tiempo es dinero. A partir de esta premisa se construye esta interesante historia en la que vida y tiempo es lo mismo. En una sociedad futura donde no se envejece, los humanos disponen de 25 años de vida. Después todo lo que puedan ganar o gastar será tiempo y el tiempo será muy caro para los que viven el el ghetto. Por supuesto siempre existen los que lo tienen todo, los que acaparan el tiempo, los que nunca tienen suficiente. No puede evitarse hacer paralelismos con la actual crisis financiera mundial y las redefiniciones continuas del dinero.

La historia es interesante y atractiva. Respira una tristeza contagiosa. La fotografía es una opción respetable. Los actores son adecuados y además hay una dosificación de personajes dispersos que añaden interés; el guardián del tiempo, Hamilton, la madre de Will, Fortis, Borel y todos ellos con actores atrayentes. Justin Timberlake está muy ajustado a su papel y gusta. Amanda Seyfried no está mal, aunque corriendo tanto con esos zapatos tan altos parece más un personaje de cómic.

Me emociona especialmente la revisión de la clásica escena de chico y chica corren para encontrarse, en dos partes especulares, la primera de Will con su madre y la segunda de Will con Sylvia.

Del director Andrew Niccol tenemos películas tan interesantes como «Gattaca» (1997) y «El señor de la guerra (2005) y todo lo que he dicho de «In Time» la coloca en una posición óptima, pero, por alguna razón visto todo en conjunto la película no deja de ser una obra menor, a pesar de todos sus aciertos. Hay como una falta de ambición o convicción o impersonalidad en lo que se está haciendo que se nota y la perjudica.  A pesar de ello, a mi me ha gustado y considero que resulta muy inspiradora.

Utopía (1516), Tomás Moro

«Utopía» (1516)

Tomás Moro / Thomas More  (Inglaterra 1477-1535)
Ed. Akal 2011, 199 pág.

Este es uno de esos libros inmensamente populares «de oídas» ya que a menos que su lectura sea obligatoria, leáse condenatoria, en la etapa escolar, difícilmente se encontrará el momento de abordar su lectura, debido a la distancia en el tiempo y al descrédito de las Utopías.
Sin embargo, los motivos para llegar a él pueden ser diversos y variados. Yo, por ejemplo, lo he hecho como complemento de las lecturas de ciencia ficción. Ya que este texto se encuentra en uno de los orígenes de este subgénero narrativo. Aunque sólo sea para recrear su contrario, las distopías o anti utopías.
«Utopía», que significa «no lugar»,  tiene el gran mérito de inaugurar con su propio nombre los textos en los que se trata de lugares ideales.  Pueblos, islas o comunidades que ponen en práctica un sistema de vida que elimine los conflictos y asegure un porvenir dichoso. Lamentablemente las Utopías ya se han puesto, o se han intentado poner en práctica y siempre se llega a un punto de contradicción entre la libertad individual y la colectiva sin solución posible y en numerosas ocasiones a costa de un gran número de vidas. Sin embargo, Thomas More la escribió nada menos que en 1516, durante el reinado de Enrique VIII, del que fue canciller y bajo su mandato perdió la vida. Vivió en el Renacimiento, una época de cambio, descubrimientos y grandes convulsiones sociales y religiosas. Pensar en «Utopía» en aquel momento creo que es enormemente novedoso y sorprendente en algunas medidas propuestas.
«Utopía» es un libro interesante, erudito y breve que es necesario conocer, aunque sólo sea para darse cuenta de por qué las Utopías están condenadas al fracaso.

Planeta rojo, film 2000

«Planeta rojo» (Red Planet)

Antony Hoffman

USA, 2000

Viaje tripulado a Marte tiempo después de intentar mediante el envío de algas la aparición de oxígeno en la atmósfera marciana. Al mando de la nave está Carrie-Anne Moss (la Trinity de Matrix, que parece no desprendense ya nunca de ese papel) la única mujer, de una pequeña tripulación de hombres.  

A mí la historia me gusta. Es sobria en general y arquetípica en cuanto a los personajes, pero eficaz. Quizá me molesta esos diálogos banales más típicos del bar de la esquina que de unos individuos que van y llegan a Marte. El único personaje que aporta una cierta trascendencia es el de Terence Stamp y seguro que a la gente tampoco le entusiasma.

En cualquier caso me gusta esa austeriad y esquematismo del desarrollo de la historia. También es importante la presencia del actor, Val Kilmer, por el que siento especial debilidad y el personaje tan agradecido que interpreta.

 

La rueda celeste, Ursula K. Le Guin

«La rueda celeste»

( The Lathe of Heaven, 1971 )

Ursula K. Le Guin (USA 1929-2018)
Ed. Edhasa 1987, 230 pp.

 

Actualmente estoy metida en lecturas de ciencia ficción de forma absolutamente placentera. Me sorprende que en estos momentos necesitados de evasión, todo el mundo parece inclinarse por las lecturas de novela negra, vampiros/zombies y sin embargo, la ciencia ficción se encuentre en un estado de semiolvido. Seguramente debido a la ausencia de autores actuales de renombre y al general desinterés por el espacio exterior o el futuro en general, que merece un estudio en profundidad.
«La rueda celeste» es de momento el único libro de K. Le Guin que había leído hace años y que ahora he vuelto a leer. Curiosamente también es el único, al parecer, que se sitúa en el mundo contemporáneo y pesar de no ser demasiado conocido, merece estar en un lugar destacado en la producción de la autora y de la narrativa de ciencia ficción en general.

La acción transcurre en un presente próximo relativamente distópico. George Orr sueña y sus sueños pueden ser «efectivos» y cambiar la realidad. Teme soñar y es enviado a un psiquiatra que intentará manipularlo para crear una realidad mejor. Pero no todo es tan sencillo cómo parece, al igual que en los cuentos clásicos, cada logro de un deseo comporta algo inesperado que debe solucionar el próximo deseo…  Aunque hay momentos de explicaciones excesivas sobre el mecanismo fisiológico del sueño, la historia es muy atractiva, así cómo la personalidad pasiva/taoista del protagonista y en general de la exploracion de las posibilidades de la trama. Quizás este es un libro que me gusta especialmente debido a que se trata al parecer de un homenaje de Le Guin a Philip K. Dick.

Cowboys and Aliens, film 2011

«Cowboys and Aliens«

Jon Favreau

USA, 2011

Qué ganas tenía de ver una película de estreno y aunque de ésta había oído hablar bastante mal era la única opción posible. A veces va bien tener una mala premisa, porque ya no esperas nada y eres más receptivo a fijarte en otros detalles.

Cowboys y Aliens es eso, western y ciencia ficción de aliens, exactamente. Dos géneros cinematográficos clásicos y concretos con unos esquemas bastante conocidos y muy distintos entre sí. Lo que esta película logra y tiene bastante mérito es mezclar perfectamente los dos géneros sin desvirtuar ninguno.

En cuanto a la historia y los interpretes no es nada del otro mundo pero las escenas de western están bien filmadas. Desprende en general esa sensación de tristeza y desolación de los westerns crepusculares, que son los únicos que me agradan. Me gusta especialmente el pueblo de noche cuando se acercan los hombres del coronel a rescatar a su hijo, con una iluminación exquisita. 

La música también está bien y poco explotada. Hay una colección de actores interesantes como Sam Rockwell o Keith Carradine. Harrison Ford puede soportarse, la guapa Olivia Wilde cumple y no me ha desagradado Daniel Graig dando unos maporros gratificantes.